Rufino Aguilera
Tampico
Ante el riesgo que representa la temporada de lluvias para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, autoridades estatales, municipales y del sector salud acordaron reforzar las acciones de prevención y control del dengue en la zona sur de Tamaulipas, una región donde la vigilancia epidemiológica continúa siendo prioritaria por sus condiciones climáticas.
Durante la Reunión Regional de Coordinación para la Prevención y Control del Dengue, celebrada en Tampico, la secretaria de Salud de Tamaulipas, Adriana Marcela Hernández Campos, convocó a mantener una estrategia permanente entre los tres órdenes de gobierno para contener la propagación de la enfermedad antes de que se registre un incremento de casos.
En el encuentro participaron las alcaldesas de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, y de El Mante, Patty Chío de la Garza, así como los alcaldes de Ciudad Madero, Erasmo González Robledo, y de Altamira, Amando Martínez Manríquez, además de representantes del sector salud.
De acuerdo con la información presentada, durante 2026 se han confirmado 20 casos de dengue entre Tampico y Ciudad Madero, mientras que Altamira reporta un comportamiento favorable derivado de las acciones preventivas implementadas.
Las autoridades municipales informaron que han fortalecido las labores de fumigación mediante la adquisición de vehículos y equipo especializado, además de intensificar campañas de descacharrización, limpieza de patios y eliminación de criaderos, consideradas las medidas más efectivas para reducir la presencia del mosquito transmisor.
No obstante, especialistas en salud pública advierten que las fumigaciones, por sí solas, no garantizan el control del dengue si no existe una participación constante de la ciudadanía en la eliminación de recipientes donde se acumula agua, principal sitio de reproducción del vector.


Un problema que exige prevención permanente
Aunque las cifras oficiales muestran una incidencia relativamente baja en comparación con otros periodos, la reunión también evidencia que las autoridades buscan anticiparse a un posible repunte durante los meses con mayor humedad y precipitaciones.
El desafío, sin embargo, no concluye con la firma de acuerdos institucionales. La efectividad de la estrategia dependerá de mantener campañas permanentes, garantizar recursos suficientes para la vigilancia epidemiológica y transparentar periódicamente los resultados de las acciones emprendidas.
La experiencia de años anteriores demuestra que el dengue continúa siendo un problema de salud pública recurrente en el sur de Tamaulipas, por lo que la coordinación interinstitucional deberá traducirse en acciones medibles y sostenidas, más allá de reuniones de seguimiento, para evitar que los contagios aumenten durante la temporada crítica.


