• 16 de julio de 2024 3:14 pm

En medio de crecientes preocupaciones sobre la privacidad y el uso de datos biométricos, la empresa WorldCoin ha desatado un debate en Latinoamérica al implementar tecnología de escaneo de iris en varios países de la región. Esta iniciativa, que pretende utilizar la información ocular para facilitar transacciones financieras seguras, ha generado controversia debido a sus posibles implicaciones éticas y legales.

Según un artículo reciente de Martina Dubini para el newsletter https://somosbeba.com/ WorldCoin, encabezada por Sam Altman, CEO también de Open AI, ha instalado dispositivos conocidos como «orbs» en ciudades como Buenos Aires, Santiago de Chile, y Mendoza, entre otras. Estos dispositivos, descritos como bolas metálicas que evocan escenarios de ciencia ficción, escanean los iris de los ciudadanos sin el tradicional flash de una cámara, sino con el propósito de asignar «WorldCoins», una criptomoneda operada por la misma empresa.

El iris, considerado una característica biométrica única e inmodificable, ha suscitado preocupaciones entre defensores de derechos digitales y activistas feministas. Jamila Venturini, co-directora ejecutiva de Derechos Digitales de Chile, ha expresado inquietudes sobre la seguridad y el consentimiento en la recolección de estos datos sensibles. Según Venturini, «la información almacenada en nuestro iris es inseparable de nuestro cuerpo y debe tratarse con los más altos estándares de protección de datos, algo que no siempre está claro en este tipo de iniciativas».

Organizaciones internacionales de derechos civiles también han levantado la voz. La Red Internacional de Organizaciones de Libertades Civiles (IGLO) ha advertido sobre el potencial corrosivo para la privacidad que conlleva la proliferación de datos biométricos, especialmente en ausencia de controles adecuados.

En respuesta a estas preocupaciones, agencias gubernamentales en países como Argentina y Chile han iniciado investigaciones para determinar si WorldCoin ha violado leyes locales de protección de datos personales. En Argentina, la Agencia de Acceso a la Información Pública está llevando a cabo un proceso de investigación activo, mientras que en Chile, recursos legales han sido presentados ante las cortes locales.

El debate también se extiende al ámbito del consentimiento informado. Venturini subraya que «leer los términos y condiciones no equivale a entenderlos, y muchas veces el consentimiento se da en condiciones desiguales, especialmente en comunidades vulnerables».

A medida que la tecnología biométrica avanza, y con ella las capacidades de identificación digital, la discusión sobre la protección de datos personales y la privacidad se intensifica. En este contexto, el rol de los feminismos se hace crucial para denunciar posibles riesgos y asegurar que las innovaciones tecnológicas respeten los derechos fundamentales de todos los individuos, especialmente aquellos más vulnerables.

Para más información, se puede acceder al artículo completo Martina Dubini en