Rufino Aguilera Tampico
Comerciantes reportan una reducción en el número de prendas adquiridas por estudiante. Familias optan por reutilizar uniformes de hermanos mayores, comprar menos piezas o recurrir a prendas de segunda mano para disminuir el gasto escolar.
A una semana del regreso a clases, familias de la zona sur de Tamaulipas están recurriendo a distintas estrategias para reducir el gasto escolar, entre ellas reutilizar uniformes de hermanos mayores, adquirir prendas de segunda mano y comprar únicamente las piezas consideradas indispensables.
El cambio también comienza a reflejarse en los establecimientos dedicados a la venta de uniformes escolares, donde comerciantes reportan una disminución en el número de prendas adquiridas por estudiante respecto de años anteriores.
Edith Monserrat Velázquez Martínez, representante de una empresa dedicada a la comercialización de uniformes escolares en la zona sur de Tamaulipas, señaló que, pese a que la temporada previa al inicio del ciclo escolar suele representar uno de los periodos de mayor actividad para el sector, las ventas se mantienen por debajo de los niveles registrados anteriormente.
Explicó que ya cuentan con pedidos y servicio para distintas escuelas de la región, pero las familias están comprando menos prendas.
Como ejemplo, señaló que anteriormente algunos padres adquirían hasta cinco playeras por estudiante, mientras que actualmente la compra más frecuente es de dos o tres. En el caso de los pantalones, agregó, muchas familias optan por adquirir solamente una pieza.
De acuerdo con la comerciante, esta reducción estaría relacionada con la necesidad de administrar con mayor cuidado el presupuesto familiar y priorizar los artículos indispensables para el regreso a clases.
“Los padres están buscando la manera de economizar; si el uniforme todavía está en buenas condiciones, lo reutilizan para evitar un gasto que en este momento puede representar un esfuerzo para la familia”, explicó.

Reutilizar antes que comprar
La reutilización de uniformes se ha convertido en una de las alternativas para disminuir el gasto que representa el regreso a clases.
Cuando las prendas de hermanos mayores conservan buenas condiciones, algunas familias optan por heredarlas a los estudiantes más pequeños, mientras que otras buscan prendas usadas o reducen la cantidad de piezas nuevas que adquieren.
Esta práctica permite disminuir el desembolso inicial de las familias, particularmente cuando deben cubrir simultáneamente otros gastos relacionados con el regreso a clases, como útiles escolares, calzado, mochilas, cuotas o transporte.
Secundarias y bachilleratos concentran demanda
Velázquez Martínez indicó que una parte importante de la demanda corresponde a estudiantes de secundaria y de planteles de educación media superior, particularmente CBTis y CETis.
Estos segmentos tradicionalmente representan una parte significativa de las ventas durante la temporada previa al inicio del ciclo escolar.
Los comerciantes mantienen la expectativa de que la actividad aumente conforme se acerque el inicio formal de clases y las familias que todavía tienen compras pendientes acudan por las prendas necesarias.
Sin embargo, hasta ahora el comportamiento observado apunta hacia una compra más selectiva.
Menos prendas, mayor presión sobre el gasto familiar
La reducción en el número de uniformes adquiridos no permite por sí sola medir la situación económica de los hogares, pero sí muestra una estrategia concreta para disminuir el gasto escolar: comprar menos, reutilizar lo que todavía sirve y buscar alternativas de menor costo.
Para las familias, el ahorro puede representar la diferencia entre cubrir únicamente las necesidades básicas del regreso a clases o asumir un gasto mayor en una temporada que concentra diversos desembolsos.
Para los comerciantes, en cambio, la disminución del volumen de compra puede traducirse en menores ventas por cliente, aun cuando se mantenga la demanda de uniformes.
El comportamiento de las próximas semanas permitirá determinar si se trata únicamente de una compra más cautelosa al inicio de la temporada o de una tendencia que se mantendrá durante el ciclo escolar.



