Redacción con información Rufino Aguilera
Ciudad Madero, Tamaulipas.— La jornada de limpieza, desazolve e instalación de alumbrado que encabezó Gilberto “Gil” Gallegos en la colonia Sahop no fue un hecho aislado. Más bien, forma parte de una estrategia constante de presencia en las colonias que, en los últimos meses, ha puesto al empresario y dirigente de Colonias Unidas por Amor a Ciudad Madero entre los personajes con más visibilidad pública en el municipio.
Desde marzo de este año, la organización ha realizado recorridos por distintas colonias, campañas de fumigación, limpieza de espacios públicos, desazolve de canales, reuniones con vecinos y actividades de apoyo social. Todo esto ha sido difundido ampliamente en redes sociales y retomado por varios portales informativos con boletines prácticamente iguales.
La repetición de estos comunicados en distintos medios deja ver una estrategia de comunicación enfocada en reforzar la imagen pública de Gallegos, con una narrativa que lo presenta como un gestor ciudadano capaz de atender problemas cotidianos que, en principio, le corresponden a las autoridades municipales.
En la colonia Sahop, los vecinos reportaron fallas en el alumbrado público, crecimiento de maleza y la obstrucción de un canal pluvial. La respuesta vino de una organización civil que instaló una lámpara solar, limpió áreas verdes y retiró basura del canal.
Más allá del beneficio inmediato para los habitantes, el caso deja ver un problema de fondo: la percepción de rezagos en servicios públicos básicos cuya atención corresponde legalmente al Ayuntamiento de Ciudad Madero.
Hasta ahora, no hay comunicados oficiales del gobierno municipal que informen sobre una intervención institucional en esa jornada ni sobre alguna coordinación con Colonias Unidas para atender estas necesidades. La falta de una respuesta pública refuerza la narrativa que ha construido la organización, según la cual son los ciudadanos quienes están cubriendo vacíos de la administración municipal.
Otro punto que llama la atención es el respaldo que varios empresarios locales han mostrado públicamente al proyecto encabezado por Gallegos. En marzo sostuvieron reuniones para ampliar las acciones de gestión social y anunciaron apoyo para fortalecer la estructura de la organización, aunque no se dieron a conocer montos, mecanismos de financiamiento ni figuras jurídicas para administrar esos recursos.
Al mismo tiempo, también ha cambiado el tono del discurso. En entrevistas y eventos públicos, Gallegos ha usado frases como “vamos a rescatar a Ciudad Madero” y “somos la fuerza ciudadana del cambio”. En junio, además, dijo que le gustaría competir por la alcaldía si las condiciones políticas lo permiten.
Aunque hasta ahora no hay registro de una candidatura formal ni de una afiliación partidista anunciada, la mezcla de recorridos permanentes, acciones de beneficio comunitario, respaldo empresarial, difusión mediática y mensajes de cambio apunta a un esquema bastante común de construcción de capital político antes de un proceso elector
El caso de la colonia Sahop refleja así dos realidades al mismo tiempo: por un lado, la respuesta inmediata a demandas vecinales legítimas; por otro, el aprovechamiento político de fallas en servicios públicos que siguen sin una explicación clara por parte de la autoridad municipal.
Mientras Colonias Unidas sigue ganando presencia en las colonias, queda abierta una pregunta que interesa a todos: ¿estas jornadas responden solo a un esfuerzo ciudadano o también forman parte de una estrategia para posicionarse rumbo al próximo proceso electoral? La respuesta dependerá de cómo evolucione el movimiento y, sobre todo, de qué tan claro sea al informar sobre su estructura, financiamiento y objetivos políticos.



