• 5 de agosto de 2026 7:00 am
Noticias y Acciones Relevantes desde Tamaulipas y otros lugares

Las «balonas» y la bendición del río hacen única la fiesta de Santo Domingo en Escuintla

PorREALIDADESMX

Ago 5, 2026

Primer Plano Magazine/Noé Juan Farrera Garzón. – Escuintla, en la región Costa-Soconusco de Chiapas, es un destino donde la historia, la fe y las tradiciones populares permanecen vivas a través de una de las celebraciones religiosas más singulares del estado. Cada año, durante las festividades en honor a Santo Domingo de Guzmán, patrono de la localidad, el municipio se transforma en un escenario de convivencia comunitaria, expresiones de devoción y costumbres que han sido transmitidas de generación en generación, convirtiéndose en un atractivo cultural para quienes buscan conocer el patrimonio vivo de Chiapas.

Considerado uno de los poblados más antiguos de la región, Escuintla conserva un legado histórico que se remonta a la época prehispánica, cuando diversas culturas indígenas habitaron este territorio. Más tarde, durante el periodo colonial, su ubicación estratégica en la ruta hacia la costa del Pacífico le otorgó un papel relevante en el desarrollo comercial y social del Soconusco, dejando una profunda huella en su identidad cultural.

Las festividades patronales comienzan con las tradicionales «atoleadas» y «tamaleadas», una costumbre que refleja el espíritu solidario y hospitalario de la comunidad. Integrantes de la cofradía preparan y ofrecen alimentos a todos los visitantes que llegan al recinto religioso, fortaleciendo el sentido de fraternidad que caracteriza a esta celebración y permitiendo que habitantes y turistas compartan la mesa como símbolo de unidad.

El momento más esperado llega el 8 de agosto, cuando desde las primeras horas del día los fieles se reúnen en la iglesia para entonar las tradicionales mañanitas dedicadas a Santo Domingo de Guzmán. Posteriormente, la imagen del santo recorre las principales calles de la cabecera municipal entre música, rezos, flores y muestras de fervor, en un recorrido que reúne a familias enteras y visitantes provenientes de distintas comunidades.

Entre las expresiones más representativas de esta festividad destaca la bendición del Río Cintalapa, una tradición profundamente arraigada en la memoria colectiva de Escuintla. La costumbre surge de una antigua leyenda que relata cómo, hace muchos años, una fuerte crecida del río provocó severas inundaciones y afectaciones en la población. Desde entonces, cada año la comunidad lleva en peregrinación la imagen del santo hasta el afluente para pedir protección, agradecer los favores recibidos y encomendar el bienestar de las familias y de las cosechas.

En el sitio de la ceremonia, el sacerdote celebra una breve misa y realiza la bendición de las aguas. Al concluir el acto religioso, un grupo de jinetes ubicados en la margen opuesta del río lanza frutas como manzanas, duraznos y jocotes, una colorida ofrenda cargada de simbolismo que representa la gratitud, la abundancia y la esperanza para el nuevo ciclo agrícola.

De regreso al pueblo, la celebración adquiere un carácter festivo con la presentación de las tradicionales «balonas», una práctica ecuestre que distingue a Escuintla de otras festividades patronales del estado. Durante este espectáculo, experimentados jinetes realizan arriesgadas acrobacias mientras cabalgan, demostrando habilidad, equilibrio y valentía en una tradición que forma parte del patrimonio cultural inmaterial de la comunidad y que atrae la atención de visitantes y amantes de las expresiones ecuestres.

Más allá de su profundo significado religioso, la fiesta de Santo Domingo de Guzmán representa una oportunidad para descubrir la riqueza histórica, gastronómica y cultural de Escuintla. Sus costumbres, su hospitalidad y el orgullo con el que sus habitantes preservan cada una de estas manifestaciones convierten a este municipio en un destino ideal para quienes desean vivir experiencias auténticas y conocer una de las celebraciones más peculiares y representativas de la Costa de Chiapas.

Visitar Escuintla durante estas fechas significa adentrarse en un pueblo donde la fe, la historia y las tradiciones continúan marcando el ritmo de la vida cotidiana, ofreciendo a cada visitante la posibilidad de ser testigo de un legado que permanece vigente gracias al compromiso de una comunidad que honra a Santo Domingo de Guzmán tal como lo han hecho sus antepasados durante generaciones.