Rufino Aguilera
Tampico
Tras meses de reclamos empresariales y presiones del sector industrial, Petróleos Mexicanos (Pemex) comenzó a liberar pagos pendientes a proveedores en Tamaulipas, aunque aún permanece sin cubrir cerca del 20 por ciento de la deuda acumulada, confirmó la secretaria de Desarrollo Económico estatal, Ninfa Cantú Deándar.
El anuncio fue presentado por autoridades como un avance para la recuperación económica regional; sin embargo, la falta de información sobre montos totales, criterios de pago y plazos definitivos mantiene incertidumbre entre empresas que enfrentaron una prolongada crisis de liquidez derivada de los adeudos de la petrolera estatal.
Durante una reunión con integrantes de la Cámara Nacional de Comercio de Tampico, la funcionaria sostuvo que alrededor del 80 por ciento de la deuda ya habría sido liquidada, principalmente a compañías agrupadas en el Clúster de Energía y Gran Industria del Sur de Tamaulipas.

No obstante, el problema exhibe nuevamente las dificultades financieras y administrativas de Pemex, cuya deuda con proveedores se ha convertido en una constante en regiones petroleras del país. La falta de pagos impactó directamente a más de 130 empresas tamaulipecas, muchas de las cuales operaron durante meses bajo condiciones de incertidumbre económica, con afectaciones en flujo de efectivo, operación y estabilidad laboral.
Aunque el Gobierno estatal aseguró haber realizado gestiones permanentes para destrabar recursos, el caso también evidenció la dependencia de los proveedores respecto a intermediaciones políticas para recuperar pagos por servicios ya realizados, reflejando una relación desigual entre la empresa productiva del Estado y el sector privado regional.
Empresarios del ramo energético habían advertido previamente que los retrasos de Pemex amenazaban con provocar despidos, suspensión de proyectos e incluso cierres parciales de negocios vinculados a la cadena petrolera, especialmente pequeñas y medianas empresas con limitada capacidad financiera para soportar retrasos prolongados.
Pese al inicio de los pagos, persisten cuestionamientos sobre la viabilidad financiera de Pemex y la posibilidad de que los adeudos vuelvan a repetirse, particularmente en un contexto nacional donde la petrolera enfrenta presiones presupuestales, elevados compromisos financieros y problemas operativos acumulados.
El alivio parcial de la deuda representa un respiro temporal para el sector empresarial del sur de Tamaulipas, pero no elimina el problema de fondo: la fragilidad económica de cientos de empresas que continúan dependiendo de una industria petrolera marcada por retrasos de pago, incertidumbre financiera y limitada transparencia institucional.


