• 19 de abril de 2024 1:03 pm

La manifestación del 8 de marzo en la Ciudad de México congregó a mujeres de diversas colectivas que exigían derechos y visibilizaron diversas problemáticas.

Con pañuelos morados y verdes; con pancartas y gigantescas lonas con mensajes alusivos, y en muchos casos con música, ciudadanas de distintos colectivos, familiares, amigas y personas cercanas, realizaron el recorrido desde diversos puntos de la avenida Reforma principalmente de la «Glorieta de las Mujeres» y el «Monumento a la Revolución» así como otros puntos aledaños para llegar hasta el Zócalo.

En la marcha participaron miles de mujeres de diferentes edades, principalmente jóvenes, estudiantes, también había niñas acompañadas de sus madres para poder marchar este día por los derechos de las mujeres

Las demandas feministas que más se ventilaron fueron en torno a la falta de seguridad, esclarecimiento de feminicidios, responsabilidad de deudores alimentarios, salarios justos, acceso seguro al aborto, y escuelas y trabajos libres de violencia

Según datos oficiales, la manifestación que dio inicio alrededor de la 1:30 de la tarde; aunque se tenia estimado iniciara a las 4 de la tarde y concluyó pasadas las 8 de la noche, fue resguardada por 7000 mujeres policías, según datos oficiales.

Ya en el Zócalo, cuya asta bandera desnuda no ondeo el regio lábaro patio, se realizó un acto con testimonios de madres buscadoras y mujeres que compartieron sus experiencias y exigieron justicia, en el template montado para la ocasión. También, se destacaron las luchas de distintos colectivos, como los habitantes de barrios y pueblos originarios.

La diversidad de motivos incluyó la lucha contra la violencia de género, la celebración de todos los cuerpos y la conciencia sobre la importancia de no separarse como mujeres.

Cientos de historias, de denuncias podían leerse en carteles, en cartulinas, unas con vistosos colores y artísticos diseños; otros simplemente denunciaban el dolor y la demanda de justicia.

La plancha de concreto se simbro y las pieles se estremecieron al escuchar el himno feminista, la canción «Vivir Sin Miedo» de Vivir Quintana, que surgió de cientos de gargantas…Que tiemble el Estado, los cielos, las calles