Por Redacción RealidadesMx
Autoridades municipales arrancaron jornadas de prevención de violencia familiar en la primaria Álvaro Obregón, en la colonia Jacinta, con la presencia del secretario del Ayuntamiento, Francisco Pérez Ramírez, así como personal de la Guardia Estatal, tránsito y el Sistema DIF. El objetivo: convencer a madres y padres de familia de involucrarse más en la vida de sus hijos.
El problema es que este tipo de jornadas llegan tarde.
Autoridades reconocieron que estudiantes —sobre todo en nivel medio superior— ya están señalando abandono emocional, falta de acompañamiento y ausencia de orientación en casa. Es decir, los focos rojos ya están encendidos.
Los representantes de las instituciones hablan de prevención, pero lo que reflejan los testimonios de alumnos es una realidad distinta: la violencia no empieza en la escuela, empieza en casa… y muchas veces se ignora hasta que explota.
De acuerdo a lo expuesto por el funcionario municipal, sí, hay participación institucional. Sí, hay patrullas afuera de las escuelas. Sí, hay charlas.
Pero ninguna estrategia funciona si el mensaje llega cuando los adolescentes ya crecieron sin acompañamiento.
Afirmó que las jornadas buscan generar confianza entre menores y autoridades, pero el reto real está en reconstruir la comunicación familiar, algo que difícilmente se resuelve con visitas ocasionales a planteles escolares.
Si no se convierte en política permanente —y solo som eventos aislados— estas acciones seguirán siendo solo contención temporal

