Ciudad de México, 6 de enero de 2026.– La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) presentó en Palacio Nacional su Balance Anual 2025 con un mensaje incómodo para el nuevo gobierno: la violencia contra niñas, niños y adolescentes sigue siendo estructural y el Estado no está respondiendo con la urgencia necesaria.
Entre enero y noviembre de 2025, 1,991 personas menores de edad fueron asesinadas en el país. Aunque la cifra representa una reducción del 11.5% respecto a 2024, la organización advirtió que ningún descenso es aceptable mientras el derecho a la vida continúe siendo vulnerado de forma sistemática.
La directora ejecutiva de REDIM, Tania Ramírez Hernández, subrayó que la violencia feminicida mantiene un impacto diferenciado y persistente. En 2025 se registraron 58 feminicidios de niñas y adolescentes, lo que equivale a uno cada cinco días y medio. En la última década, se han documentado 884 feminicidios infantiles, concentrándose tres de cada diez en el Estado de México, Veracruz y Jalisco.

La violencia armada continúa siendo uno de los principales factores de muerte 565 niñas, niños y adolescentes fueron asesinados con armas de fuego en 2025, una cifra que evidencia la normalización de la presencia de armas en los territorios y el impacto directo de las estrategias de seguridad en la vida cotidiana de la infancia.
A esta crisis se suma el aumento de las desapariciones. Durante 2025 se registraron 10,684 reportes de desaparición de niñas, niños y adolescentes, de los cuales 2,850 siguen sin ser localizados, un incremento del 30% respecto al año anterior. La gravedad de la situación llevó al Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas a activar el procedimiento del artículo 34, una medida excepcional que expone la dimensión internacional del problema.
El informe también documenta otras violencias persistentes: 278 víctimas infantiles de trata, 56 casos de secuestro y múltiples situaciones de reclutamiento forzado por grupos delictivos, afectando de manera desproporcionada a niñas y niños indígenas, migrantes y en contextos de pobreza.

REDIM llamó al gobierno federal a reactivar y fortalecer el SIPINNA, garantizar presupuesto suficiente y colocar a la niñez como prioridad real, no solo discursiva. La exigencia fue respaldada por niñas, niños y adolescentes que participaron directamente en la presentación del informe y reclamaron ser escuchados más allá del simbolismo.



