Organizaciones de mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos difundieron un decálogo para la cobertura periodística de la violencia machista, con el objetivo de erradicar prácticas mediáticas que revictimizan a mujeres y niñas y refuerzan la impunidad.
El documento, impulsado por la Red de Mujeres Periodistas de Tamaulipas, establece que la violencia contra mujeres y niñas debe ser tratada como una violación a los derechos humanos y no como un conflicto privado o un hecho aislado. También exige el uso de terminología precisa, como violencia de género, violencia sexual y feminicidio, y prohíbe el uso de expresiones que minimicen o romantizen las agresiones.
Entre los puntos centrales se encuentra la protección de la identidad de las víctimas, aun cuando existan versiones oficiales o filtraciones, así como la obligación de centrar la responsabilidad en el agresor y en las omisiones institucionales, y no en las conductas de las mujeres afectadas.
El decálogo también plantea la necesidad de contextualizar cada caso con información social y estadística que permita comprender la violencia como un fenómeno estructural, particularmente relevante en entidades como Tamaulipas, donde persisten altos niveles de violencia criminal, desapariciones y trata de personas, factores que incrementan el riesgo para mujeres, niñas y adolescentes.
Asimismo, se advierte sobre la dependencia excesiva de fuentes policiales y judiciales, y se exhorta a priorizar voces especializadas en género, infancia, derechos humanos y justicia, a fin de evitar narrativas oficiales que suelen minimizar la gravedad de los hechos o retrasar el reconocimiento de posibles delitos de género.
El documento también señala que respetar el debido proceso no implica neutralizar la violencia ni desacreditar las denuncias, sino informar con rigor sin reproducir discursos que favorezcan la impunidad.
Finalmente, el decálogo propone que las notas incluyan información útil para la audiencia, como líneas de emergencia, instituciones de atención y mecanismos de denuncia, con el fin de que el periodismo también contribuya a la prevención y a la protección de posibles víctimas.
Las impulsoras del documento subrayan que la cobertura mediática tiene un impacto directo en la percepción social de la violencia contra las mujeres y en la respuesta institucional, por lo que llaman a redacciones y reporteros a asumir su responsabilidad ética frente a una problemática que sigue cobrando vidas y vulnerando derechos en la entidad.
Llaman a medios de Tamaulipas a cubrir la violencia machista con enfoque de derechos humanos

