No se juega con manos ni pies.
Se juega con el cuerpo entero y su memoria.
El juego de pelota de cadera no es una reliquia del pasado. Es una práctica viva que sigue hablando de identidad, cuerpo y resistencia.
Desde enero de 2026, la Secretaría de Cultura abrirá en Tlaxcala el taller “Ollin y cuerpo”, un espacio gratuito para aprender y practicar esta disciplina ancestral donde la cadera lo es todo.
La pelota pesa hasta 4 kilos, no se usan manos ni pies y cada movimiento conecta con una historia que el país ha intentado borrar más de una vez.
Aquí no hay trofeos ni reflectores, pero sí memoria, comunidad y lucha cultural.
Cabe destacar que el juego de pelota de cadera fue una de las prácticas más importantes de las culturas mesoamericanas. No solo era un juego:
Representaba el movimiento del universo


Estaba ligado a rituales religiosos
Simbolizaba conflictos políticos y sociales
A diferencia del deporte moderno, no buscaba solo ganar, sino mantener el equilibrio entre fuerzas opuestas. Hoy, sobrevive en pocas comunidades y enfrenta el riesgo de desaparecer o ser reducido a espectáculo cultural.
Por eso, talleres como este abren una discusión más grande:
👉 cómo se preserva el patrimonio vivo
👉 quién controla la narrativa cultural
👉 y qué lugar tienen los saberes ancestrales en el México actual



