Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón. – Ubicado en el Ejido Los Cocos, a la altura del kilómetro 9 de la carretera Tres Picos–Mojarras, en el municipio de Tonalá, Cerro Pelón Xplor se ha consolidado como uno de los centros turísticos de experiencia más atractivos de la costa de Chiapas.
Su acceso es sencillo, a tan solo nueve kilómetros de la carretera principal, antes de llegar a la localidad de Mojarras, lo que lo convierte en una opción ideal tanto para visitantes locales como para viajeros que recorren esta región del estado.
Este espacio ha sido concebido como un proyecto de ecoturismo y aventura que invita a vivir la naturaleza desde distintas perspectivas. Las caminatas de senderismo permiten adentrarse en un entorno donde la flora y la fauna se muestran en su estado más auténtico, acompañadas de vistas panorámicas que revelan la riqueza paisajística de la zona.
Para quienes buscan un reto mayor, el mirador conocido como “Piedra de la Fortaleza” ofrece un ascenso que puede realizarse a pie o mediante una vía ferrata, culminando en un punto desde el cual el horizonte costero y los manglares se aprecian en toda su magnitud.
La experiencia se intensifica con los puentes colgantes y la tirolesa, actividades diseñadas para elevar la adrenalina mientras se recorren las alturas del cerro, siempre bajo esquemas de seguridad y respeto al entorno natural. En contraste, el recorrido en kayak por la laguna brinda un momento de calma, ideal para la observación de aves y la contemplación de los manglares que caracterizan esta región de Chiapas.



Cerro Pelón Xplor abre sus puertas todos los días, generalmente hasta las seis de la tarde, ofreciendo a sus visitantes una jornada completa de aventura, contacto con la naturaleza y aprendizaje ambiental. Más allá de la emoción, el proyecto impulsa la conservación del entorno y el desarrollo sustentable, promoviendo el crecimiento social y cultural de la comunidad local.
Visitar este centro turístico es descubrir una forma diferente de viajar, donde la experiencia se vive con los sentidos y el paisaje se convierte en el protagonista.


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