En un acto cargado de simbolismo cultural y político, la escritora Elena Poniatowska y el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, encabezaron el homenaje por el 101 aniversario del natalicio de Rosario Castellanos, reivindicando su legado feminista, humanista e indígena a través de la presentación de libros y la develación de un busto en la Universidad Nacional Rosario Castellanos.
El homenaje por el 101 aniversario del natalicio de reunió en la Ciudad de México a figuras del ámbito político, cultural y académico, en un acto donde la escritora se convirtió en el eje simbólico de la memoria literaria y social de una de las intelectuales más influyentes del país.
Ciudad de México.– La voz crítica y humanista de Rosario Castellanos volvió a resonar este martes durante el homenaje realizado por el 101 aniversario de su natalicio, ceremonia encabezada por el gobernador de Chiapas, , y marcada por la presencia de Elena Poniatowska, quien evocó el pensamiento, la sensibilidad y la lucha social de la autora chiapaneca.
El acto cultural tuvo como eje la presentación de los libros “Rosario Castellanos. En los labios del viento he de llamarme árbol de muchos pájaros”, escrito por Poniatowska, y “Rosario Castellanos. Nací de mis sueños. Iconografía”, editado por el Gobierno de Chiapas a través del Coneculta.
Más allá de la presentación editorial, el encuentro se convirtió en una reivindicación del legado intelectual y político de Rosario Castellanos, considerada una de las precursoras del feminismo contemporáneo en México y una defensora histórica de los pueblos indígenas.
Durante su intervención, Elena Poniatowska recordó a Castellanos como una mujer adelantada a su tiempo, cuya obra continúa interpelando a las nuevas generaciones por su profundidad crítica frente a la desigualdad, la discriminación y la exclusión social.
La autora de La noche de Tlatelolco destacó la sensibilidad y fortaleza de la escritora chiapaneca, subrayando que su pensamiento permanece vigente en un país donde las luchas por la igualdad de género y los derechos de los pueblos originarios siguen abiertas.
En ese contexto, Eduardo Ramírez Aguilar sostuvo que Rosario Castellanos representa una conciencia universal nacida desde Chiapas y afirmó que su administración busca honrar su memoria mediante políticas enfocadas en la inclusión, la educación y la dignidad indígena.
“Rosario Castellanos y Elena Poniatowska son dos formas de conciencia pública; dos mujeres que entendieron que escribir también es responder ante el tiempo que nos toca vivir”, expresó el mandatario chiapaneco.
El homenaje también incluyó la develación de un busto de Rosario Castellanos en la Universidad Nacional Rosario Castellanos, Unidad Académica Casco Santo Tomás, donde autoridades educativas resaltaron la influencia de la escritora en la construcción de un modelo universitario con enfoque humanista y social.
La ceremonia dejó ver no solo el reconocimiento literario hacia Rosario Castellanos, sino también la dimensión política y cultural que su figura mantiene en la actualidad, particularmente en temas relacionados con feminismo, educación pública y derechos indígenas.
A más de un siglo de su nacimiento, la obra de Rosario Castellanos continúa ocupando un espacio central en la discusión cultural mexicana, mientras voces como la de Elena Poniatowska mantienen viva la memoria de una escritora que convirtió la literatura en herramienta de conciencia social.



