Desde el primer rosario en marzo de 2024, el santuario en Copoya se erige como un pilar de esperanza y oración digital para la comunidad católica.
Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón.- La comunidad católica de Chiapas celebra este mes el segundo aniversario del inicio de una devoción que ha transformado la vida espiritual en la capital del estado. Todo comenzó el pasado 8 de marzo de 2024, cuando Rogelio García Cruz encabezó el primer rosario dedicado a la Virgen Desatadora de Nudos, una semilla de fe que germinó rápidamente. Apenas un mes después, el 8 de abril de ese mismo año, la rectoría recibió con júbilo el cuadro original enviado por el padre Luis Pablo desde el Santuario de Cancún, con la misión específica de interceder por la paz de Chiapas.
Tras 24 meses de actividad constante, el balance es de un crecimiento sólido y una comunidad más unida. La llegada y colocación oficial de la imagen bendecida no solo fue un acto protocolario, sino el inicio de un refugio espiritual en la Rectoría del Glorioso Cristo de Chiapas en Copoya. Durante este bienio, la presencia de la Virgen ha pasado de ser una novedad a convertirse en un símbolo de identidad para los fieles que suben al cerro de Mactumactzá buscando ayuda para desatar los «nudos» de la enfermedad, la falta de empleo y las crisis familiares.


El pilar de este movimiento ha sido el grupo «Amigas por María», quienes han mantenido la llama de la oración encendida de manera ininterrumpida. Diariamente, al marcar el reloj las 12:00 del mediodía, las integrantes ofrecen el Santo Rosario, una disciplina que ha generado un sentido de pertenencia y consuelo para cientos de personas. Su labor ha sido fundamental para que la devoción no solo se mantenga, sino que se profundice en el corazón de la feligresía local a lo largo de estos dos años de presencia de la imagen en el templo.
En esta nueva etapa, la rectoría ha consolidado su alcance en el mundo digital, permitiendo que el mensaje de esperanza llegue a quienes no pueden subir a Copoya. La transmisión diaria en vivo a través de la página de Facebook de la Rectoría del Cristo Glorioso de Chiapas ha creado una comunidad virtual que acompaña cada Ave María desde diferentes latitudes. Al cumplir este segundo aniversario, la Virgen Desatadora de Nudos reafirma su lugar como una advocación clave para la paz y la reconciliación en la entidad.



