Por Redacción
En una votación unánime, el Congreso local aprobó reformas para fortalecer la protección inmediata a mujeres, niñas y adolescentes víctimas de violencia de género, incorporando formalmente la figura de los “Refugios Seguros” en la legislación estatal.
La iniciativa, impulsada por diputadas del grupo parlamentario de Morena en la Legislatura 66, busca reforzar los mecanismos de prevención, atención y sanción de la violencia, además de ampliar y robustecer las órdenes de protección para que se otorguen con carácter urgente, incluso de oficio.
De acuerdo con el dictamen aprobado, los “Refugios Seguros” serán espacios de auxilio donde mujeres, niñas y adolescentes en situación de riesgo podrán recibir protección y apoyo inmediato, bajo principios de perspectiva de género, debida diligencia e interés superior de la niñez.
Durante la presentación en tribuna, la diputada Francisca Castro Armenta subrayó que la violencia contra las mujeres constituye una grave violación a los derechos humanos y un problema de salud pública arraigado en la desigualdad estructural.
Reforma necesaria ante una realidad persistente
La aprobación del decreto ocurre en un contexto nacional donde la violencia de género continúa siendo una de las principales crisis de derechos humanos. Según cifras federales recientes, miles de mujeres solicitan anualmente órdenes de protección, aunque su cumplimiento efectivo sigue siendo uno de los principales desafíos institucionales.
Especialistas en derechos de las mujeres han señalado reiteradamente que la existencia de refugios y órdenes de protección no garantiza por sí sola la seguridad de las víctimas; el factor clave es la implementación efectiva, el presupuesto suficiente y la coordinación interinstitucional.
En ese sentido, el decreto aprobado amplía el catálogo de tipos de violencia reconocidos por la ley estatal y establece mecanismos más claros de seguimiento y evaluación de las medidas de protección.
El reto: presupuesto y operación real
Aunque la reforma fue aprobada por unanimidad, organizaciones civiles han advertido en experiencias similares que la creación legal de figuras como los refugios debe ir acompañada de asignación presupuestal suficiente, capacitación especializada y protocolos claros de actuación para evitar que la medida quede únicamente en el papel.
La efectividad de los “Refugios Seguros” dependerá de su cobertura territorial, accesibilidad, confidencialidad y capacidad de brindar atención integral —jurídica, psicológica y médica— a las víctimas y, en su caso, a sus hijas e hijos.
La violencia de género no solo impacta la integridad física y emocional de las mujeres, sino que reproduce ciclos de desigualdad que afectan el desarrollo social y económico de las comunidades.
Con esta reforma, el Congreso establece un marco normativo más amplio. El desafío inmediato será garantizar que cada orden de protección se traduzca en seguridad real y que cada refugio funcione como un espacio efectivo de salvaguarda y restitución de derecho
