Choferes del transporte público denuncian que el mal estado de las vialidades en Ciudad Madero genera pérdidas económicas, riesgos de accidentes y afecta la movilidad de miles de usuarios, por lo que exigen una solución integral a Pemex, Comapa Sur y autoridades municipales.
Por RealidadesMx con Información de
Rufino Aguilera
Ciudad Madero, Tamaulipas, 02 de junio de 2026.– La paciencia de los operadores del transporte público comienza a agotarse. Choferes de la ruta Madero-Barra alzaron la voz para exigir a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa Sur) una intervención urgente en las vialidades que diariamente recorren y que actualmente presentan un severo deterioro.
Baches profundos, grietas, hundimientos y tramos prácticamente intransitables forman parte del paisaje cotidiano para quienes trabajan al volante. Sin embargo, detrás de cada desperfecto existe un costo económico que termina golpeando directamente a los concesionarios y operadores del transporte público.
José Luis Martínez Rodríguez, trabajador de esta ruta, señaló que las lluvias agravan una problemática que lleva años acumulándose sin una solución de fondo. El agua oculta los daños del pavimento, incrementando el riesgo de accidentes y averías mecánicas.
«Las calles están muy deterioradas. Ya no es un tramo aislado, prácticamente toda la ruta presenta afectaciones», denunció.
El costo oculto de la infraestructura abandonada


Mientras las autoridades realizan reparaciones temporales que duran apenas unos días o semanas, los operadores continúan absorbiendo gastos cada vez mayores. Una llanta dañada puede representar una erogación superior a los mil 500 pesos, sin contar afectaciones en suspensión, amortiguadores, rótulas y otros componentes esenciales para la operación de las unidades.
La situación refleja un problema estructural que no solo impacta al sector transportista, sino también a miles de usuarios que diariamente dependen del servicio para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas o actividades cotidianas.
Los choferes cuestionan que, pese a los constantes reportes ciudadanos y a la evidencia visible del deterioro urbano, continúen predominando acciones de «bacheo emergente» en lugar de proyectos integrales de rehabilitación.
Entre fugas, excavaciones y abandono
En diversos sectores de Ciudad Madero y la zona conurbada, habitantes han señalado reiteradamente afectaciones derivadas de fugas de agua, reparaciones hidráulicas y hundimientos asociados a infraestructura subterránea envejecida. A ello se suman las afectaciones ocasionadas por el tránsito pesado relacionado con actividades industriales y petroleras.
La exigencia de los transportistas pone nuevamente sobre la mesa una problemática que trasciende el ámbito vial: la falta de coordinación entre organismos operadores, empresas públicas y gobiernos municipales para garantizar calles seguras y funcionales.
La movilidad también es un servicio público
Los operadores coinciden en que la rehabilitación de las vialidades no debe verse únicamente como una obra de infraestructura, sino como una inversión en seguridad, productividad y calidad de vida.
Cada bache que permanece sin atender representa mayores costos de operación, más tiempo de traslado para los usuarios y mayores riesgos de accidentes. Por ello, demandan que las autoridades implementen un programa integral de reconstrucción de calles y avenidas, con materiales duraderos y supervisión técnica que garantice resultados permanentes.
Mientras tanto, miles de pasajeros continúan recorriendo diariamente una ruta marcada por el deterioro, donde la falta de mantenimiento urbano termina convirtiéndose en una factura que pagan conductores, concesionarios y ciudadanos por igual.


