A un año del proceso electoral, el PAN mueve sus piezas mientras Morena aún no define rumbo claro en el puerto
Por Lidia Rita Bonilla Delgado
En Tampico ya empezó la grilla electoral, aunque oficialmente todavía falte más de un año para que arranque el proceso rumbo a la alcaldía. Y como suele ocurrir en la política mexicana, las encuestas comenzaron a aparecer mucho antes que las propuestas.
Los primeros números difundidos por Arias Consultores colocan al actual regidor Mon Marón y al exalcalde Jesús “Chucho” Nader como los perfiles más fuertes del PAN para recuperar —o mantener, según se vea— el control político del puerto.
Según el ejercicio demoscópico, Chucho Nader tendría 31.1 por ciento de preferencia ciudadana y Mon Marón 29.7 por ciento, prácticamente un empate técnico que deja claro algo: el panismo tampiqueño sigue dependiendo de figuras conocidas y de apellidos posicionados.
Y no es casualidad.
Durante años, Tampico fue uno de los últimos bastiones azules de Tamaulipas. Incluso con el avance de Morena a nivel nacional y estatal, Acción Nacional logró mantener presencia gracias al peso político que dejó la administración de Chucho Nader, marcada por obras urbanas, modernización de espacios públicos y una narrativa constante de orden administrativo.
Pero también hay otra lectura que muchos evitan decir en voz alta: el PAN sigue girando alrededor de los mismos perfiles porque todavía no logra construir nuevos liderazgos realmente consolidados.
Mon Marón aparece hoy como una especie de relevo generacional dentro del mismo grupo político, aunque todavía cargando bajo la sombra del capital político de Nader.
Morena no está derrotado… pero tampoco se ve cómodo
Aunque la encuesta presentada favorece al PAN, la realidad es que Tampico sigue siendo un municipio altamente competido. Otras mediciones publicadas recientemente colocan incluso a Morena arriba por partido, aunque sin una figura claramente dominante.
Ese es precisamente el problema para el partido guinda en el sur: tiene estructura, tiene marca nacional y tiene el respaldo del gobierno estatal, pero aún no logra consolidar un liderazgo local que conecte con todos los sectores del puerto.
Mientras tanto, el PAN explota algo que Morena todavía no termina de construir en Tampico: identidad política local.
Encuestas sí… pero con reservas
Otro punto importante es cómo se levantó esta encuesta. El propio texto señala que fue realizada mediante redes sociales, una metodología que suele generar dudas entre especialistas porque no necesariamente refleja el comportamiento completo del electorado.
En pocas palabras: las encuestas sirven para medir ánimo político, no para repartir constancias de mayoría.
Y menos cuando falta tanto tiempo para la elección.
Porque en política un año es una eternidad. Un mal gobierno, una crisis, un escándalo, una ruptura interna o simplemente el desgaste natural del poder puede cambiar completamente el tablero.
Lo que realmente revela esta medición
Más allá de quién vaya arriba hoy, el mensaje de fondo parece ser otro: Tampico será nuevamente una de las elecciones más peleadas de Tamaulipas.
El PAN ya empezó a mover nombres y a medir fuerzas internas. Morena todavía parece en etapa de acomodo.
Y mientras los partidos se adelantan a las campañas, los ciudadanos siguen esperando algo que rara vez aparece en las encuestas: propuestas claras para problemas reales como el agua, movilidad, drenaje, crecimiento urbano y seguridad.
Porque al final, más allá de los números y las fotografías electorales, la pregunta sigue siendo la misma:
¿Quién realmente tiene un proyecto para Tampico y quién solo está administrando popularidad?

