Por: Manuel Gonzalez Mx.
PÁNUCO, VER. – La paciencia de la zona rural llegó a su límite. Entre postes a punto de caer y promesas rotas, los habitantes de la congregación Tlaxcalita advierten: o hay luz, o no habrá oficinas.
El Calvario de Tlaxcalita: «Vivimos en el olvido».
Más de 110 familias de los ejidos Miradores, Jopoy y Xicoténcatl se plantaron frente a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para denunciar una situación que califican de inhumana. Desde hace más de dos años, el suministro eléctrico es un lujo que rara vez tienen de forma constante.
«Nos dicen que van a venir y nunca cumplen. Los apagones son diarios y con este calor, los niños y los abuelos son los que más sufren», señalaron los afectados.
Las claves de la protesta:
- Peligro latente: Al menos 15 postes están en riesgo de colapso inmediato.
- Infraestructura obsoleta: El cableado se encuentra en condiciones deplorables, convirtiendo las calles en una zona de riesgo.
- Burocracia inútil: Existe un reporte oficial desde el 24 de abril de 2024 (Folio U010645680) que la paraestatal ha ignorado sistemáticamente.
La «última oportunidad» para la CFE
Tras la presión ejercida en las oficinas, representantes de la paraestatal finalmente dieron la cara, comprometiéndose a acudir a la zona afectada este jueves para iniciar las reparaciones.
Sin embargo, los residentes de Pánuco no se fían de las palabras. La advertencia es clara: si las cuadrillas no llegan o si las soluciones son «parches» temporales, procederán a la toma total de las instalaciones de la CFE en el municipio.
La indolencia de la empresa «de clase mundial» ha puesto a comunidades enteras al borde del colapso, y hoy, el pueblo de Pánuco ha decidido que no dará ni un paso atrás.

