• 24 de febrero de 2026 11:26 am
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El empleo crece, pero la calidad se deteriora: el dilema de la recuperación laboral

PorREALIDADESMX

Feb 24, 2026
Evolución de la PEA - Muestra el crecimiento de la población económicamente activa total y desagregada por género desde 2022 hasta 2025


Ciudad de México, 24 de febrero de 2026.- El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló este martes los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al cuarto trimestre de 2025, presentando un panorama dual del mercado laboral mexicano: mientras la creación de empleos muestra signos de recuperación con 298,000 plazas adicionales respecto al mismo periodo de 2024, los indicadores de calidad del empleo registran deterioros preocupantes que evidencian la persistencia de la precariedad laboral estructural.

Cifras al alza, pero con matices
La población económicamente activa (PEA) alcanzó los 61.3 millones de personas, representando un incremento de 293,000 individuos comparado con el cuarto trimestre de 2024. La tasa de participación económica se ubicó en 59.3%, mientras que el total de ocupados sumó 59.8 millones, con una tasa de desocupación estable en 2.5% —cifra técnicamente considerada de pleno empleo.

Evolución de la PEA – Muestra el crecimiento de la población económicamente activa total y desagregada por género desde 2022 hasta 2025

Sin embargo, el análisis desagregado revela brechas significativas. El crecimie⁸nto de la PEA fue impulsado exclusivamente por hombres (+331,000), mientras que las mujeres registraron una contracción de 38,000 en su participación económica, lo que sugiere fenómenos de desaliento laboral o barreras de reingreso no resueltas.

El fantasma de la informalidad y las condiciones críticas
El dato más alarmante es el incremento de la tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), que escaló al 36.7% —1.3 puntos porcentuales superior al mismo trimestre de 2024. Este indicador, que mide a trabajadores con jornadas insuficientes por razones de mercado, ingresos inferiores al salario mínimo o jornadas excesivas con remuneración precaria, afecta a más de 21 millones de mexicanos.

Paralelamente, la informalidad laboral se mantuvo en niveles históricamente elevados del 55.0% (32.9 millones de personas), con un incremento anual de 494,000 trabajadores en esta condición. El sector informal propiamente dicho concentró a 17.6 millones de personas (29.5% del total ocupado), mientras que 7.7 millones laboran en empresas formales pero sin protección social.
«Estamos ante una recuperación cuantitativa pero no cualitativa», señalan analistas laborales. «El mercado está absorbiendo mano de obra, pero principalmente en micronegocios y condiciones de vulnerabilidad».

Distribución Sectorial – Gráfico circular que muestra la concentración del empleo en el sector terciario (64.3%), secundario (24.6%) y primario (10.4%)

Transformaciones sectoriales y territoriales
Los sectores dinamizadores del empleo fueron el comercio (+298,000), construcción, transportes y comunicaciones, y el sector gubernamental. En contraste, la industria manufacturera perdió 48,000 empleos y los servicios sociales registraron una caída de 238,000 plazas —posiblemente vinculada a ajustes en el gasto público federal.

Geográficamente, la dualidad del mercado laboral se acentúa. Mientras Baja California Sur lidera la participación económica (67.2%) y Nuevo León mantiene bajos niveles de informalidad (35.4%) y condiciones críticas (21.2%), estados como Chiapas (49.2% de TCCO), Oaxaca (80.1% de informalidad) y Guerrero (75.7% de informalidad) exhiben los rezagos estructurales del sur-sureste mexicano.

Subocupación a la baja, pero precariedad salarial persistente
Un dato positivo es la reducción de la subocupación al 6.9% (4.1 millones de personas), 1.3 puntos porcentuales menos que en 2024, lo que indica menor disponibilidad de horas laborales no utilizadas. No obstante, 42.6% de los ocupados percibe hasta un salario mínimo, con una brecha de género marcada: el 50.4% de las mujeres ocupadas se encuentra en esta condición versus 37.3% de los hombres.
La población ocupada en micronegocios (48.7% del sector no agropecuario) creció en 457,000 personas, consolidando la tendencia de atomización productiva y autoempleo de subsistencia como mecanismo de supervivencia económica.

Perspectivas y desafíos de política pública
Con 5.3 millones de personas en la población no económicamente activa disponible para trabajar, existe un reservorio significativo de mano de obra potencial. La estabilidad de la tasa de desocupación en niveles bajos, combinada con el incremento de la TCCO y la informalidad, sugiere que el problema central ya no es la escasez de empleos, sino la generación de plazas formales, bien remuneradas y con protección social.

Los datos estatales evidencian que las políticas de desarrollo regional continúan sin revertir las asimetrías históricas. La concentración de empleo de calidad en el norte y centro del país, frente a la persistencia de la precariedad en el sur, constituye un desafío pendiente para la coordinación entre políticas macroeconómicas y desarrollo territorial.

Informalidad por Estados – Los cinco estados con mayor informalidad laboral (Oaxaca 80.1%, Guerrero 75.7%, Chiapas 74.9%, Hidalgo 70.2% y Veracruz 68.5%), comparados contra la media nacional del 55%
La imagen destaca visualmente las principales tensiones del mercado laboral: crecimiento cuantitativo pero deterioro cualitativo, con flechas indicando el empeoramiento en informalidad y condiciones críticas, versus la mejora en subocupación


Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), Boletín de Indicador 97/26, 24 de febrero de 2026.