Con la participación de artesanas locales y una exhibición de piezas icónicas, el municipio alfarero invita a turistas a fortalecer la economía regional este fin de semana.
Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón.- En un despliegue de destreza técnica y herencia ancestral, este sábado 14 de febrero marca el segundo día de actividades de la Cuarta Edición de la Feria del Barro. El evento, que fue inaugurado formalmente el pasado viernes 13, se consolida como el epicentro cultural de la región, ofreciendo a los visitantes una mirada íntima al proceso creativo de las maestras alfareras que han dado fama internacional a este municipio.
La festividad, que concluirá mañana domingo, presenta una vasta exposición de piezas únicas que van desde los emblemáticos jaguares y palomas, hasta vajillas y elementos decorativos de gran formato. Todas las obras son elaboradas mediante técnicas prehispánicas, donde el modelado a mano y la quema a cielo abierto garantizan una autenticidad imposible de replicar en la producción industrial.


Ubicado estratégicamente sobre la carretera federal, entre los municipios de Teopisca y Comitán de Domínguez, Amatenango del Valle recibe a los viajeros con un clima templado ideal para el turismo de fin de semana. La feria no solo funciona como un escaparate artístico, sino como un motor vital para la economía local. Al adquirir una pieza de forma directa, el visitante contribuye al sustento de las familias artesanas y asegura la preservación de una tradición que define la identidad chiapaneca.
Los organizadores invitan a la población local y a los turistas nacionales e internacionales que se encuentran en la zona de los Altos de Chiapas a no dejar pasar esta oportunidad. La oferta artesanal se complementa con la calidez de su gente, convirtiendo la visita en una experiencia inmersiva en el patrimonio vivo de México.
La cita concluye este domingo, por lo que se recomienda asistir temprano para apreciar la diversidad de las piezas antes de la clausura oficial.

