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El sistema de transporte público en la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira enfrenta una crisis profunda y prolongada, resultado de años de rezago, omisión gubernamental y normalización de la ilegalidad, coincidieron periodistas durante una mesa de análisis transmitida en el programa de opinión de MVS Noticias Tampico, conducido por Lubin Jiménez Horak.
En el espacio participaron Anahy Meza, periodista de Milenio; Mario Prieto, de La Razón; y José Luis García Castillo, de Reporte Noreste, quienes aportaron diagnósticos desde distintos ángulos, pero convergieron en una conclusión central: el problema del transporte público en el sur de Tamaulipas no es coyuntural, sino estructural y acumulado.
Desde la conducción, Jiménez Horak calificó el tema como una “caja de Pandora”, al advertir que involucra múltiples factores que afectan no solo a usuarios, sino también a operadores y concesionarios, y subrayó la urgencia de un desenlace favorable tras años de promesas incumplidas.
Como punto de partida, Anahy Meza citó el estudio Radiografía del Transporte Público para Ciudades Mexicanas 2025, elaborado por el Centro Mario Molina, el cual coloca a la conurbación del sur de Tamaulipas entre los seis peores sistemas de transporte del país, ocupando incluso los últimos lugares en algunos indicadores.
La periodista enfatizó que la crisis se explica, en gran medida, por la “total ausencia de autoridad”, situación que ha permitido irregularidades persistentes, transporte pirata y, en algunos casos, la intervención de la delincuencia organizada, particularmente en el municipio de Altamira.
Por su parte, José Luis García Castillo advirtió sobre la violación flagrante de la ley en la operación cotidiana del transporte público y señaló que existe una percepción ciudadana de complicidad institucional, al tratarse de irregularidades visibles que no son sancionadas.


En este contexto, sostuvo que cualquier proceso de reordenamiento debe ser real y no meramente administrativo o “cosmético”.En tanto, Mario Prieto dimensionó el impacto social del problema al recordar que alrededor de 350 mil personas utilizan diariamente el transporte público en la región, generando cerca de un millón de viajes al día.
Sin embargo, afirmó que la calidad del servicio es ampliamente deficiente, con unidades obsoletas y en condiciones que evidencian el abandono del sistema. Subrayó además la necesidad de capacitación y participación de todos los actores involucrados para avanzar hacia una solución integral.
Durante la mesa se abordaron también los anuncios del Gobierno de Tamaulipas en torno a la reestructuración de la Subsecretaría de Transporte Público, la eliminación de concesiones que no operan y el planteamiento de un sistema de transporte masivo tipo BRT para la región. No obstante, los panelistas coincidieron en que estas medidas deberán traducirse en cambios efectivos y sostenidos, y no quedarse únicamente en el discurso político.Como cierre,
Lubin Jiménez Horak planteó un cuestionamiento directo sobre el papel de los gobiernos municipales, al preguntar si los alcaldes que no se colocan en la posición del usuario y del concesionario “están divagando políticamente”. Los participantes coincidieron en que la falta de cercanía con la realidad cotidiana de la ciudadanía ha sido uno de los principales obstáculos para atender de fondo la crisis del transporte público.
La mesa de análisis concluyó que la movilidad en el sur de Tamaulipas se ha convertido en un problema de derechos, seguridad y gobernabilidad, cuya solución requiere no solo modernización técnica, sino ejercicio efectivo de la autoridad y voluntad política.


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