Ciudad Madero, Tamaulipas, 29 de enero de 2026.- El integrante de la Comisión de Grupos Vulnerables, Raimundo Pesina Díaz de León, expuso ante autoridades municipales una propuesta para mejorar la accesibilidad urbana para personas con discapacidad visual, centrada en la instalación de señalética en Braille, guías podotáctiles en banquetas y semáforos sonoros en zonas estratégicas de la ciudad.
Durante su intervención, Pesina relató experiencias observadas en otras ciudades del país, como Puebla, donde este tipo de infraestructura ya forma parte del entorno urbano en edificios públicos, bancos, escuelas y aeropuertos. Explicó que las guías podotáctiles, colocadas a nivel del suelo, permiten a las personas con discapacidad visual orientarse mediante el bastón, facilitando recorridos seguros hacia entradas, rampas y puntos de atención ciudadana.
El planteamiento contempla iniciar en el primer cuadro de la ciudad, conectando espacios como la presidencia municipal, la plaza principal, la catedral, la Casa de la Cultura, el mercado y centros educativos, además de incorporar mapas hápticos en el exterior de edificios públicos para orientar a personas con baja o nula visión.
Sin embargo, la propuesta fue presentada sin un diagnóstico local, sin cifras oficiales sobre la población con discapacidad visual en el municipio y sin un presupuesto definido. El propio expositor reconoció que la implementación dependería de “la capacidad financiera del ayuntamiento” y de la posible gestión de recursos estatales o federales.
Especialistas en derechos humanos y accesibilidad han advertido que, sin planeación, financiamiento y participación directa de las personas con discapacidad, este tipo de anuncios corren el riesgo de quedarse en acciones simbólicas. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por México, establece que la accesibilidad no es una opción ni un favor, sino una obligación legal del Estado en todos sus niveles.
Mientras tanto, personas con discapacidad visual continúan enfrentando diariamente banquetas intransitables, cruces peligrosos y edificios públicos inaccesibles, lo que limita su autonomía y vulnera su derecho a la movilidad, la seguridad y la participación plena en la vida pública.
Accesibilidad para personas con discapacidad visual: entre la propuesta y la deuda pública

